LA CENSURA LLEGA A LOS FOROS DE ESCRITORES

HACIA EL TOTAL EXTERMINIO DE LA DISIDENCIA NO CONTROLADA

lapiz

Recientemente publicábamos aquí en despojosdeocidente.org el artículo “El Sello de la Bestia”, en el que denunciábamos la censura ejercida por la democracia en todo lo relativo a temas considerados como “tabús” y altamente inapropiados de tratar para la generalidad del ganado humano, como el revisionismo histórico de la segunda guerra mundial y el malsano ambiente cultural dominante en occidente. Dicho escrito también fue compartido en nuestro perfil de la plataforma de escritores: “clubdeescritura.com” hace varios días, y ayer mismo nos encontramos en nuestra bandeja de email un correo de dicha plataforma en la que nos informan de que “El Sello de la Bestia” ha sido denunciado por varios de los usuarios del club de escritura, solicitándonos que nos autocensuremos y eliminemos “inmediatamente” dicho escrito. Aquí está el email:

Estimado usuario, su obra “El sello de la bestia” ha sido reportada por varios miembros del Club. Tras analizar la denuncia, hemos comprobado que incumple las normas de uso de nuestra plataforma. Le pedimos que la elimine de inmediato, así como otras obras que también puedan estar incumpliendo esas normas, y que no use el Club para publicar este tipo de textos. Un saludo.

clubdeescritura.com

RESPUESTA DEL AUTOR:

Hola, muchas gracias. Si su concepto de “libertad de expresión” se lo permite, pueden censurarme libremente y eliminar dicha obra, o todas si lo desean, así como borrar mi perfil de su plataforma.

Ese mismo texto ha sido compartido en más plataformas muy conocidas y populares, y no ha sido censurado, al contrario, ha recibido “likes”. Un saludo.

Uzman García.

El colmo de la desfachatez y la poca vergüenza. Como hemos sido chicos malos, nos conminan, si queremos seguir publicando, a autocensurarnos por haber causado revuelo en determinados colectivos (LGTB, FEMINISTAS, MARXISTAS, TALMUDISTAS…etc), por si tenemos a bien encauzar nuestra metedura de pata y ajustarnos a las normas no escritas de la corrección política y de la buena convivencia en democracia, es decir: la dictadura de los convencionalismos de la modernidad. En la actual fase hacia el totalitarismo, a los disidentes que osan alzar su voz para argumentar en contra de la autodestrucción final hacia la que está siendo inducido el ser humano, simplemente se les censura y se les veta de los distintos foros, todos ellos muy abiertos y liberales, y que abogan por el principio fundamental de la libertad de expresión, siempre que dicha libertad se ajuste en todo a lo socialmente considerado como bueno y no contravenga la ley. Bajo el epígrafe de un ”delito de odio”, cualquier persona puede ser considerada una amenaza a la convivencia, si comete el atrevimiento de criticar y razonar a acerca de los temas tabús sobre los que se erigen las decadentes sociedades occidentales, a saber:

  • Promoción de la homosexualidad e ideología de género.
  • Promoción de la ideología Feminista.
  • Promoción de la ideología materialista. (Ateísmo e irreligiosidad)
  • Promoción del relativismo moral. (Todo vale si de ello se deriva un placer, sin dañar a nadie, claro)
  • Negación del revisionismo histórico de la IIGM.
  • La imposición del dogma democrático

A lo sumo, en la fase actual, a dichos valientes que se atreven hablar acerca de los puntos anteriores, se les juzga y se les encarcela durante un tiempo. En la siguiente etapa, tras la tercera guerra mundial, una vez que las nacionalidades sean suprimidas y establecida una gobernanza global con sede en Jerusalén, los disidentes serán exterminados físicamente. En las bases de datos de las distintas agencias de inteligencia están registradas, al detalle, toda la información acerca de la actual disidencia no controlada, que como a nosotros, no le importa proclamar la desnudez del emperador a los cuatro vientos. Llegado el momento, vendrán a por nosotros. Ni que decir tiene que eso nos hará muy felices, pues nada nos alegraría más que morir dando testimonio de la verdad, del amor y de la belleza.

A nosotros, si nos tachan de inhumanos por denunciar la depravación moral que se instala en las sociedades cuando la homosexualidad deja de verse como una desviación y se convierte en la norma, en un nuevo estándar, no nos entristece; cuando nos tachan de enemigos y odiadores de la mujer por advertir que la ideología feminista las ha destruido al inducirlas a no satisfacer y priorizar su innato y primario impulso vital por la maternidad, frente a la satisfacción del placer y la promoción personal en el mercado laboral, no nos deprimimos por ello. Cuando nos acusan de “nazis”  y antisemitas por decir que no murieron 666 millones de judíos en la IIGM, pues esa cifra fue fabricada con vistas a la victimización general de los israelitas que facilitara la usurpación de la tierra a los palestinos (semitas auténticos) y la instauración del actual estado criminal de Israel, dirigido por una élite no-semita, jázaros de origen, cuando nos tachan de “fascistas” por defender esas escandalosas  y perturbadoras ideas, nos regocijamos por ello. Cuando  nos declaramos anti-demócratas por considerar a la ideología democrática como un cáncer que ha sumido a la generalidad de las sociedades occidentales en la decadencia e ignorancia más absolutas, cuando decimos que hay que ser muy ingenuo para creer que depositando un papel en una urna ayudas a arreglar las cosas, y cuando decimos que tras la mascarada democrática toda la política es decidida desde los salones intramuros de las grandes logias masónicas; cuando afirmamos que tras la cortina de la apariencia democrática, un grupo de correligionarios ostenta el poder real en la sombra por medio del  control del sistema financiero mundial, de los grandes medios dedicados a los flujos de la información, de la industria del entretenimiento, de infinidad de lobbys transnacionales de influencia, de fuerzas militares de ámbito internacional como la OTAN, de innumerables THINK TANK’S (factorías de ideas) con vistas a la imposición de un determinado ambiente cultural contrario e inverso en todo a la moral tradicional conforme fue seguida, respetada y valorada desde el alba de los tiempos; cuando decimos todo eso y nos acusan de locos e intolerantes, no nos produce sino una inmensa satisfacción y regocijo. Todo ello es síntoma de que realmente estamos en el camino recto, muy alejados de participar de sus ponzoñosas actitudes vitales y de los dogmas de la modernidad, que amenazan ya con arrasar definitivamente con los últimos vestigios de humanidad que puedan ir quedando en occidente.

censu3.jpg

Sin embargo, cuando nosotros los tachamos a ellos de inhumanos por promover toda forma de vida perniciosa e insana, y de intolerantes por echarnos de todos los foros por no pensar como ellos, se les encienden las alarmas y les sobreviene un febril desvarío, completamente indignados de que haya gente que no sólo no comulgue con lo que para ellos ya es la norma, el nuevo estándar, sino que además tengan la temeridad y el descaro de ponerles delante el espejo de toda esa inmundicia. Si alguien osa decirle a un homosexual que respetamos su inclinación sexual desviada dentro del marco de la privacidad, pero que nos negamos en rotundo a su promoción pública a través de todo tipo de eventos festivos y de la TV, así como que nos negamos al adoctrinamiento en los colegios a los niños en la normalización de la sodomía, entonces ellos sí que se indignan, ponen el grito en el cielo y denuncian a cualquier voz disidente para que sea expulsada de las distintas plataformas sociales. Si se nos ocurre aconsejar a las mujeres que huyan de la ideología feminista como alma que lleva el diablo, si aspiran a salvaguardar su integridad emocional, espiritual y física al no bloquear el innato impulso vital que las llama en pos de la maternidad en compañía de un buen hombre (no uno de esos malotes que tan cachonda le pone a la patética mujer moderna), por residir ahí la felicidad genuina; si cometemos esa temeridad, entonces la horda feminista se solivianta y, allí donde identifique semejante declaración, se pone en marcha para activar la censura en las redes sociales. Por supuesto, que ni se nos ocurra decir que la figura real de A.H. no corresponde a las fábulas que nos ha contado Hollywood, y que no hubo cámaras de gas, pues entonces empiezan a sulfurar y a humearles la cabeza de indignación por semejantes aseveraciones.

Después de pedirnos muy educadamente que nos autocensuráramos y borráramos “El Sello de la Bestia” de su plataforma, “clubdeescritura.com”, finalmente optó por eliminar todos los escritos así como dar de baja nuestro perfil de usuario. Bien, sin duda es un honor para nosotros ser objeto de una arbitraria censura por parte del adoctrinado ganado humano. Creemos que no les debió sentar bien que optáramos por publicar en la plataforma el texto de su email junto con nuestra respuesta, y quizás eso fuera el detonante final, o no, nunca lo sabremos, ni nos importa. En cualquier caso nos parece interesante analizar aquí la forma en que han procedido a la ahora de expulsarnos de su web, ya que no es lo habitual. Lo normal es que primero te censuran, te borran o capan algún video de youTube, te eliminan alguna publicación, e incluso te borran un simple comentario en Facebook o Twitter, y después te informan de ello mediante un email en el que te explican que has sido censurado por haber sido travieso. Pero los dueños del foro “clubdeescritura.com” lo hacen al contrario, primero te avisan que has sido un chico malo, y te piden que te autocensures de inmediato borrando tus textos que resultan incómodos a determinados colectivos; después, si no les haces caso, te borran las obras, te expulsan del foro y no te informan de ello. El colmo de la desfachatez, ¿acaso cualquier persona a la que le guste escribir, y que tenga medio gramo de dignidad, va auto-mutilar sus obras para no disgustar a determinada gente que se ha sentido ofendida? Nos parece mucho más razonable censurar primero, y luego avisar, pero cada cual dirige su casa como mejor le place. Creemos que el club de escritura procede así para tener que evitar ellos, en lo posible, aplicar la tijera, pues seguro que eso les incomoda por considerarse a sí mismos buenos demócratas y fervientes creyentes en la libertad de expresión, siempre y cuando no se moleste a determinados lobbys de influencia, claro.

piensa.jpg

Basta con echar un vistazo a la juventud de hoy en día en occidente. En concreto, en España, tras más de 40 años de debacle democrática, las sucesivas generaciones, cuanto más jóvenes, más desnortadas, ignorantes, indolentes y amorales se vuelven. Los jóvenes de hoy apenas saben hablar correctamente articulando varias palabras seguidas, y no digamos ya de la escritura, de la cual desconocen las nociones más básicas de ortografía y gramática. De lo que sí saben, y mucho, es de todo lo relativo a la obtención del placer sexual y psicológico. Esto no es fruto del azar, sino que se debe a un sistema educativo premeditadamente reglado para la producción en masa del subhumano, tras no enseñarles nada acerca de lo realmente importante,  nada acerca de su sí mismo trascendente oculto en espera de ser desplegado, y todo acerca de las bondades y los beneficios de no atenerse a los limitantes  estereotipos conforme a los cuales el ser humano fue educado a respetar y valorar desde el alba de los tiempos. Ahora, se les enseña que todo vale si de ello se obtiene un placer personal, sin dañar a nadie, claro. Y así vemos lo que vemos hoy en día en occidente, una juventud desequilibrada, enfermiza y decadente, enfocada sólo en lo externo, ególatras en grado máximo que desconocen la humildad y el respeto, y que ha olvidado por completo, porque nadie se lo ha enseñado, quienes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Como dice nuestro amigo, el hermano Nathanael, en sus videos, si ves algo, dilo, pero sólo si no contraviene el decadente estándar moral imperante en occidente ni sus dogmas, siendo la ideología ateísta, la ideología de género y la ideología feminista sus puntas de lanza, con todas las nocivas implicaciones que conllevan en pos del establecimiento de sociedades altamente degeneradas por el predominio de la indolencia, la ignorancia y el hedonismo. El que ose criticar abiertamente los estragos de la impostura democrática se expone, no sólo a la censura del “gran hermano”, sino también a la privación de libertad tras ser enjuiciado y condenado por un supuesto delito de “odio”, o sea, por un crimen de pensamiento, el crimen de no pensar igual que ellos.

Para proteger, en lo posible, al autor que ha tenido la desfachatez de escribir este texto, el presente artículo se autodestruirá en 15s, 14s, 13s, 12s…….

libro1.jpg

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s