En la certeza de este inquebrantable amor te espero

mujer bella.jpg
En algún lugar de la península de Kamchatka (Rusia)

A los pies de la mujer primigenia me inclino.

De los dulzores de tus efluvios me alimentaste,
Con las luminarias de tu desconcertante belleza me alumbraste,
Con la cálida brisa que de tu aliento manaba me meciste,
En los arrullos de tus melodiosos cantos se fundió mi espíritu,
Con los embriagadores aromas de tu presencia me aturdiste,
Entre las sutiles caricias de tus delicadas manos
Perdí mi rastro;
Tú apaciguaste mi inquietud por no tenerte
Y ahora cordero soy entre los brazos de tu amorosa acogida.

Amiga, como no puedo alcanzarte aquí en esta vida,
Pues sólo tras el velo con todo tu esplendor tú te alzas,
Ante ti me inclino, y beso la fría tierra.
Así,  reducido a nada, es como logré elevarme
A las insondables alturas de tus sagrados recintos
En espera de nuestro encuentro definitivo.
Sostenme con tu mirada cuando todo se derrumbe,
Pues la mía está ya agotada,
Y alumbra mi estancia eterna
En la atalaya de la visión última,
Pues mi morada terrena está destruida.
De ti, amada mía, no espero sino lo mejor;
En la certeza de este inquebrantable amor
Te espero.

– Uzman García –

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s