LOS ÚLTIMOS INQUEBRANTABLES (1)

edu23.jpg
Jerusalén, año 33 de la era del Pacificador del Mundo.

Año 2.066 de la era cristiana.

El mundo volvía a ser un remanso de paz tras la hecatombe que sumió a toda la planicie de la tierra en un verdadero infierno. Los ecos de la desesperación de los supervivientes por la barbarie experimentada, apenas un par de centenas de millones de seres humanos, preñaban el viciado aire radiactivo que desde entonces, y hasta que el Pacificador nos bendijo con sus sorprendentes hallazgos, ineludiblemente se veían forzados a respirar, provocándoles una muerte lenta, dolorosa, agónica y realmente miserable. El clímax de la destrucción desoladora tan sólo duró unos quince minutos, el tiempo que los artilugios tardaron en llegar a su destino, para luego pasar a vivir en una agonía perpetua cuyo fin no se llegaba a atisbar nunca. Los primeros impactos nucleares redujeron a cenizas de manera instantánea a las principales capitales del mundo. ¿Quién empezó primero? ¿Acaso importa?

Vladimir Putin, el presidente de la federación Rusa, y Xi Jinping, el presidente chino, lo habían dejado bien claro; los suyos eran unos pueblos orgullosos de su pasado, que no sucumbirían sin pelear con todo lo que tuvieran a mano para preservar su independencia y dignidad. Ambos líderes estaban de acuerdo en morir matando, si es que la decrépita hegemonía mundial, encabezada por los EEUU del fantoche Donald Trump (una de las cabezas visibles de la maléfica hidra del poder real en la sombra, el deep state, unas pocas familias judías no semitas), seguía empeñada en ponerle trabas al nuevo bloque emergente con vistas a frenar en lo posible la caída estadounidense del pedestal del poder global.

Las líneas rojas establecidas por Rusia y China estaban perfectamente trazadas, y bien a la vista de los EEUU; y todas saltaron por los aires. Los puntos estratégicos inviolables fueron perfectamente definidos: Rusia no dejaría caer a su fiel aliado sirio, Bashar al-Assad, por más empeño que Israel y su perros falderos occidentales se empeñaran en seguir enviando a sus muchachos, los mercenarios de ISIS, de al-Qaeda y de otras denominaciones bajo las que operan, para provocar la caída del gobierno y su sustitución por uno afín a sus intereses. Tampoco renunciaría Rusia a los intercambios comerciales y militares con Irán, por más empeño que la tumorización que para el mundo representa la perpetuación del cáncer Israelí pusiera para aislar a los persas. En cuando a los chinos, no permitirían ningún tipo de limitación a los requerimientos comerciales que su incipiente industria tecnológica, ávida de materias primas, demandaba y, por supuesto: cualquiera que osara cuestionar su irrenunciable política de “una sóla china” sería inmediatamente considerado como una seria amenaza a su seguridad nacional y a su soberanía.

Hemos rescatado de nuestro archivo histórico una de las últimas noticias a la que tuvimos acceso en el internet, una red de intercambio de información a la que prácticamente la totalidad del mundo, en aquel entonces, estaba conectado, antes de quedar arrasado por los impactos de varios cientos de ingenios nucleares que en los cielos se cruzaron para poner fin a una era, y dar comienzo a otra totalmente nueva, cuyo alcance y repercusión real sólo unos pocos hombres lúcidos de entonces llegaron a poder atisbar, prediciendo su venida y advirtiendo sobre sus fatídicos estragos para la humanidad, tal y como fue conocida desde el alba de los tiempos; pues lo que se impondría luego, al dictado del Pacificador del Mundo, de ese maldito bastardo, sería otra cosa, indigna de recibir el calificativo de “humano”. Aquí iremos explicando de qué se trata, mientras no nos encuentren y podamos seguir emitiendo esta señal pirata sobre la base de la nueva matrix en la que ahora todos, tan felizmente, se creen que viven.

Esta es la noticia en cuestión, lo último que supimos acerca del mundo anterior a la hecatombe, la última pista acerca de la chispa final que pudo propiciar la detonación definitiva. Bajo su entera responsabilidad usted, si pincha en el enlace que aquí le vamos a proporcionar, accederá a nuestra señal pirata en busca de respuestas. Tenga en cuenta que ellos lo ven todo, lo oyen todo, lo saben todo… y nunca están desatentos a todo lo que se mueve dentro de la matrix, en busca de algún indicio sospechoso que pueda poner en duda la realidad de su frágil mundo.

china2

Ministro de Defensa chino, Wei Fenghe. Año 2033 de la era cristiana. Año 0 de la era del Pacificador del Mundo.

Enlace aquí

Permanezca atento a este canal, no deje de sintonizarnos, le iremos contando lo que del pasado hemos podido rastrear con el fin de comprender mejor la realidad de hoy, pues hemos hackeado el sistema y posemos todas sus claves, podemos adentrarnos en sus últimos secretos, podemos descodificar, desencriptar, descifrar, desenmascarar y desenraizar los resortes que en lo oculto erigen el nuevo mundo tras quedar el previo completamente arrasado. Y con el tiempo, si lo desea, podrá conocernos a nosotros, a los últimos inquebrantables, a los últimos intransigentes frente a los designios del Pacificador del Mundo, a los últimos habitantes del mundo civilizado y libre.

hombre libre

Fin de la primera parte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s