¡A la mi presente, al vostra signori!

Estamos en guerra contra el degenerado mundo moderno y hace tiempo que partimos para iniciar la marcha hacia los distintos frentes de batalla. En esta guerra cruel, donde el ser humano es lo que está en juego, seremos despiadados, al igual que ellos, la casta parasitaria, esa pequeña secta inmunda de correligionarios a la que no se puede ni mencionar porque te censuran y te echan de todas partes, lo ha sido con el hombre. Conocedores mejor que nadie del funcionamiento de la psique humana, pues concienzudamente sus líderes la han estudiado, siendo el judío no semita (ashkenazi, de origen jázaro) Sigmund Freud la mayor de sus lumbreras, pudieron idear un plan demoledor con vistas a la perversión de toda forma de vida tradicional, quedando así el ser humano fatalmente abocado a la autodestrucción final por el deterioro de su consciencia, que ya no será el espejo donde las luces primigenias se reflejen, sino una pantanosa y oscura ciénaga tras la consumación del desenfreno de los apetitos sexuales y de todos los deseos mundanos en general, pues ahí, según esa secta diabólica, es donde reside la liberación verdadera, en la satisfacción sin trabas del mero placer. Los escritos de Freud preconizan que la inhibición del deseo sexual es la raíz de todos los males, traumas y sufrimientos del ser humano, pues el sexo es el motor vital que le mueve, y si queda cohibido deviene la frustración, la zozobra emocional, la psicopatía y finalmente la locura. Algo realmente satánico.

Sigmund_Freud.jpg
Sigmund Freud

Las ideas de ese degenerado judío ashkenazi no semita sirvieron de base para lo que posteriormente fue llamado “la liberación sexual”, que es el pilar fundamental y fundacional sobre el que las degeneradas sociedades democráticas modernas se cimentan. En efecto, hoy en día, tras décadas de estragos democráticos, la inhibición del apetito sexual es visto como algo propio de personas tontas, deficientes mentales o víctimas de la mojigatería religiosa. El mundo moderno representa la cima de la involución humana, justo lo contrario de lo que sus voceros preconizan desde los distintos aparatos al servicio de la intoxicación mental masiva, como la TV, la radio, la prensa y el cine. De modo que, desde hace unos 40 años, más o menos, lo que toda la vida se vio como una desviación dañina, hoy se ve como algo normal y bueno, fruto del avance de los tiempos y del progreso, y es por ello, por ejemplo, que se ve como una aborrecible vergüenza el hecho de ser sexualmente virgen a edades muy tempranas. En occidente si a los 13 o 14 años no has penetrado, o no te has dejado penetrar, es que definitivamente algo no marcha bien en tu vida, así que a los adolescentes siempre les urgen las prisas por desprenderse de semejante estigma. Evidentemente, se precisa de un caldo de cultivo cultural sumamente nocivo para que sea esa la realidad predominante en las sociedades modernas democráticas, pues no velar por la propia salud e integridad sexual es algo que atenta contra toda lógica y que contraviene el sagrado impulso vital del ser humano hacia la trascendencia.

Lo consiguieron mediante la apología masiva de la superstición del ateísmo, es decir, la irracional creencia en la no continuidad de la consciencia tras el desprendimiento de los velos de la manifestación física. Si el ser humano se mantiene sobre este plano existencial, ve, oye, toca, huele, degusta y piensa, es porque fue alumbrado. Sin la luz que todo lo sostiene, y en la que todo se vehicula, el hombre ni vería, ni tocaría, ni olería, ni paladearía ni pensaría; sencillamente jamás hubiera sido, pues sin un soporte nada se mantiene en pié. Esa luz, trascendente, luminosa y eterna es lo que somos en nuestro fuero más íntimo, en la espaciosidad abierta del corazón desprendido de sus ataduras mundanas. Pero el adoctrinado hombre moderno, principalmente en occidente, ya no se busca a sí mismo, ya no busca a Dios, pues les han convencido de que la única realidad es la de la materialidad física, y por lo tanto el único sentido que ha de tener la vida es el del disfrute desinhibido de los placeres terrenales, sin trabas que valgan. Y si alguien osara contravenir dicha cosmovisión hedonista, es so pena de ser ridiculizado y tachado de enemigo de la humanidad.

¿Por qué se  creen ustedes que Hollywod, una empresa privada propiedad de judíos ashkenazis no semitas, se dedica exclusivamente a la promoción de la mentira y de todo aquello que degrada al hombre a través de la apología del sexo desinhibido y toda forma de fealdad y de violencia? Opinen abajo en los comentarios, gracias. Nosotros decimos que es porque se trata de que el ser humano no remonte ya el vuelo, y de sumirlo en la cerrazón que traduce la oscuridad del alejamiento de las resplandecientes luces primigenias de su auténtica inmortal naturaleza que en su núcleo más íntimo reside. De esta forma la producción de sociedades dóciles y sumisas a sus intereses está más que garantizada.

Para celebrar que Layla nos ha convocado hacia la batalla final en defensa del amor, de la belleza, de la verdad, de la bondad y de la justicia, hemos traducido al español este bello canto dedicado al ardor guerrero, procedente de las campañas italianas del emperador Carlos V (1509). Hemos editado un video  con dicha copla subtitulada al español y unas evocadoras imágenes. ¡Que lo disfruten y… nos vemos en cualquier trinchera!

Marchamos hacia los campos de batalla (Wir zogen in das Feld)

 

Marchamos hacia los campos de batalla,

Marchamos hacia los campos de batalla

Aunque no tengamos ni bolsa ni dinero.

Las trompetas están llamando.

Estoy preparado,

A vuestro servicio mi señor.

 

A la mi presente

Al vostra signori.

 

Vamos a Siebentod,

Vamos a Siebentod

Donde no tendremos ni vino ni pan.

Las trompetas están llamando.

Estoy preparado,

A vuestro servicio mi señor.

 

A la mi presente

Al vostra signori.

 

Vamos a Friaul,

Vamos a Friaul

Donde todos nos podremos saciar.

Las trompetas están llamando.

Estoy preparado,

A vuestro servicio mi señor.

 

A la mi presente

Al vostra signori.

 

Vamos a Benevent,

Vamos a Benevent

Donde toda nuestra miseria llegará a su fin.

Las trompetas están llamando.

Estoy preparado,

A vuestro servicio mi señor.

 

A la mi presente

Al vostra signori.

 

Marchamos hacia los campos de batalla (Wir zogen in das Feld) – VIDEO – YOUTUBE

Comentarios

2 comments on “¡A la mi presente, al vostra signori!”
  1. La lucha continúa…

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