Poema de muerte (4)

Poema de muerte – samurai-archives.com
Adaptación al español – despojosdeoccidente.org

Ôuchi Yoshitaka
1507-1551

 

Ambos, tanto el vencedor

Como el vencido

No son sino gotas de rocío;

No son sino los resplandores de un rayo.

Así deberíamos de ver el mundo.

COMENTARIO

Estos bellos cantos a la muerte de la tradición japonesa nos hablan de la no-dualidad, del espacio abierto, eterno, infinito, luminoso y resplandecientemente claro que al velo de lo creado subyace.  Esto suena tan disparatado para el occidental común fraguado bajo la égida democrática que los que así vemos el mundo, y además osamos proclamarlo, no somos para ellos más que unos pobres desgraciados y enfermos mentales, con algún tipo de trauma sexual por no haber podido penetrar a aquella tal moza, o esa otra fulana de turno.

Dentro de poco los que no proclamen explícitamente su adhesión a la cosmovisión atea y hedonista del mundo, así como su sincero arrepentimiento por considerar al hombre moderno como a un sub-humano por carecer de una guía moral acorde a la tradición primordial, serán liquidados por el sistema. Mientras tanto aquí seguiremos nosotros, denunciando a la tiranía democrática por haber propiciado la actual debacle humana, materializada en sociedades putrefactas, donde la única preocupación radica en tratar de descubrir como prolongar la excitante emoción de los placeres inmediatos todo lo que se pueda.

En especial, el sexo desinhibido es algo que le chifla al hombre moderno, con el cual vive obsesionado, ya que es donde obtiene su excitación máxima, en la cual se regodea con vistas a no tener que ser nunca consciente de su miserable y vacía existencia. Pero hay un problema, que los ideólogos de la “liberación sexual” (esa casta de correligionarios a los que no se les puede ni mencionar porque te censuran) conocen muy bien: esos placeres son intensos y maravillosos, sí, es verdad, pero siempre fugaces,  por lo que para perpetuarlos al hombre no le queda más remedio que engancharse y esclavizarse a ellos, de modo que para ellos vive. De esta forma la casta parasitaria consigue degradar al ser humano,  y que no aspire a las más altas cotas de la consciencia, uno de cuyos atributos es el de la VERDAD y, por tanto, el de la JUSTICIA. Ellos, los innombrables, se libran así de que se erijan sociedades sanas y nobles, cuyos miembros se muevan en pos de la belleza, del amor y del bien general, ya que si así fuera, esos correligionarios saben que tendrían los días contados y ya no podrían ejercer de deep state, el estado profundo que tras el aparataje democrático todo lo dirige y lo controla.


Esta es la razón por la que en la TV y el cine sólo se promociona el sexo desinhibido, la violencia y la fealdad en grado sumo.


Volviendo ahora a lo importante, al poema de muerte que estamos comentando, desde aquí nos sumamos al consejo final del autor: “Así deberíamos de ver el mundo.” La cosmovisión que el ser humano tenga del mundo es lo que marca su destino, aquí, en el ámbito de lo creado,  y tras desprenderse el velo de la materialidad física, que el ganado humano conoce como la “fatídica muerte.” La realidad es que la muerte sólo es “fatídica” para los ignorantes, pues para los hombres verdaderos la muerte no es sino motivo de celebración y fiesta, ya que es una puerta que se abre a la posibilidad de que Layla los atraiga a Su noble regazo haciéndolos finalmente suyos.

La cosmovisión dominante en occidente, atea y hedonista, es doblemente nociva. Por un lado, tras la temprana etapa del disfrute carruselero hedonista desinhibido, los traumas y psicopatías supuran, por lo que la vida a la que están abocados sus adeptos es realmente miserable, no hallando consuelo más que en las drogas de diseño que bajo prescripción médica les son recetadas. Y por otro lado, tras la muerte, la consciencia se une a su igual, ya sea en las luces o en las tinieblas, por lo que entre sombras deambularán inevitablemente, mientras Dios quiera.


(109) ¿Quién es mejor, quien cimienta su edificio sobre la consciencia de Allah y Su beneplácito o quien lo cimienta al borde de una pendiente, a punto de desplomarse, y es arrastrado por ello al fuego de Yahannam? Allah no guía a la gente que actúa equivocadamente. (110) El edificio que han construido no dejará de ser una duda en sus corazones, a menos que éstos se rompan. Allah es Conocedor y Sabio.

 CORÁN SURA AT-TAWBA

Nos hemos propuesto, si Dios quiere, ilustrar estos bellos cantos a la muerte con el semblante de un hombre verdadero, para activar el recuerdo de las primigenias luces que ellos descubrieron y sobre las cuales supieron asentarse definitivamente. En la contemplación de sus bellas facciones residen enormes bendiciones.

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No existimos para el “sake”, o cualquier otra cosa,

Sino que existimos para el “sake” de uno mismo.

– Shunryū Suzuki

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