Un canto a la fugacidad de las burbujas de agua en las acequias a modo de metáfora de la vida.

60 cantos de milarepa (n. 11)
Adaptación al español, despojosdeoccidente.org

Viajando con sus discípulos Milarepa llegó a Din Ri Namar, donde preguntó por el benefactor más famoso del lugar, para solicitarle una limosna. Le dijeron que el médico Yang Nge era un devoto budista, por lo que se dirigió a su casa. Una vez allí el médico le dijo: “Se dice que Jetsun Milarepa puede usar cualquier cosa a modo de ejemplo y metáfora de la Verdad Absoluta que tras el velo de lo creado subyace. Por favor, usa las burbujas del agua en esta acequia delante nuestra, a modo de metáfora, y danos una exhortación inspiradora”. En respuesta Jetsun Milarepa cantó esta copla.

Y así cantó Milarepa:

Rindo homenaje a mi bondadoso maestro (Marpa).
Rezo para que todos los aquí presentes
Piensen en la necesidad de practicar el Dharma (Las enseñanzas sagradas acerca de la Verdad primera y última).

Como él (Marpa) dijo una vez:
“En esta evanescente y transitoria vida
No es posible hallar seguridad
Ni dicha verdadera alguna”.

La vida de un hombre sin consciencia trascendente (o sea, la vida del ateo, el hombre común predominante en occidente)
Es como la de un ladrón que entra a robar
En casas vacías.
¿Acaso no es eso una estúpida locura?

La juventud es como una flor de verano
Que de repente se desvanece.
La vejez es como un fuego que se propaga veloz
A través de los campos, y que de pronto
Te pisa los talones.
El Buda dijo una vez:
“Nacimiento y muerte
Son como el amanecer y el anochecer;
Yendo y viniendo.”

La enfermedad se asemeja a un pajarillo
Abatido por una honda.
¿Acaso no sabéis que la salud y el vigor
Os acabarán abandonando?

La muerte es como una lámpara de aceite
Que se queda seca en un último parpadeo.
Nada, os lo aseguro,
En este mundo es permanente
(Al igual que las burbujas de agua en las acequias).

El fruto de las acciones incorrectas (el mal karma)
Es como una torrencial cascada de agua,
La cual nunca fluye hacia arriba.
Un hombre transgresor (ateo, hedonista, endiosado, etc)
Es como un árbol venenoso,
Si te apoyas en él te lastimas.

Los transgresores son como guisantes
Picados por las heladas,
O como la grasa en mal estado
Que arruina todo lo que toca.
Los hombres con consciencia trascendente
Son como los campesinos en el campo,
Que con paciencia y esfuerzo
Les sobreviene finalmente el éxito.

El maestro es como el néctar y la medicina;
Si uno confía en él, las aspiraciones (espirituales)
Se verán colmadas.
La disciplina (el paciente esfuerzo)
Es como el vigía de una torre;
Si estamos siempre vigilantes a las trampas del ego,
Deviene finalmente el logro de la realización
En la eternidad de la consciencia.

La ley de causa-efecto (karma)
Es como una rueda siempre girando;
Quien la rompa (quien no sea consciente de las consecuencias de sus propios actos)
Cosechará pérdida tras pérdida.
El mundo aparente (sujeto a la degradación constante y al sufrimiento)
Es como una espina venenosa
Clavada en el cuerpo;
Si no la arrancas su veneno se extiende.

La llegada de la muerte es como la sombra
De un árbol al atardecer;
Que avanza y avanza,
Y nadie puede detenerla.

Cuándo ese momento final llega,
¿Qué otra cosa sino las enseñanzas sagradas
Puede resultar de ayuda?
Aunque las enseñanzas sagradas (Dharma)
Son la fuente del éxito,
Raros son los que a ellas aspiran.

Las multitudes están encadenadas
A los placeres y asuntos mundanos;
Sumamente desgraciados son,
Siempre luchando y luchando
Por algún beneficio o ganancia.

Muchos hablan sobre la Verdad Eterna
Henchidos por la euforia,
Pero cuando tienen que acometer algo
Se sienten frustrados y derrotados.

Queridos benefactores, hablad poco,
Y practicad las sagradas enseñanzas.

Comentario:

La adaptación de esta joya de sabiduría al español ha sido posible gracias a la bendición del linaje susurrado de oído a oído y de corazón a corazón, que de aquellos que rugen como leones entre los hombres se desprende. Las bendiciones y bondades de adherirse al linaje de los muy sinceros son inconmensurables, y los seres que de sus efluvios amorosos se han beneficiados son incontables. Todos los hombres, del pasado, del presente y del futuro, que realizan su Sí mismo luminoso y eterno que a la realidad aparente subyace, son sus autorizados depositarios, y los encargados de velar por el significado último de la vida, de la muerte y de la consciencia, sobre la cual Ella, Salma engalanada de las imperecederas luces, se despliega. Rendimos homenaje a los maestros del linaje, y luego decimos:

Como burbujas de agua en las acequias son las vidas de los hombres, evanescentes, efímeras, impermanentes, fugaces y sin más realidad que la ilusoriedad que se impregna en el ojo del que las ve ir y venir. La realidad de las burbujas es su agua, de donde surgen, en donde fugazmente permanecen y en donde se extinguen; al igual que la realidad de la vida y la muerte de los hombres es su consciencia luminosa y eterna, sustrato, raíz y soporte de todo, en donde todo es desenvuelto, y cuya esencia es reasumida tras la toma de consciencia que se abre por el abandono en su propia nada de lo que no es Ella, es decir el ego y su mundo.

En el desierto de la ausencia de virtud desenraizadora de los anclajes del impostor “yo” personal hemos clamado esto. Que pueda beneficiar a innumerables seres.

9625ea0dc1f79c1409e0822a3925eeae.jpg

Todo el mérito le corresponde a Ella.

*

60 cantos de Milarepa (Índice)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s