Educar NO es cosa de todos.

Los expertos del mundo moderno están que se salen, y a estas alturas del progreso y del avance de los tiempos hacia la cima de la autodestrucción final humana, por su no cultivo de la virtud desenrraizadora de los egos embaucadores, se han convertido en una auténtica plaga y se necesita de una cura urgente para evitar que los estragos de sus diatribas y pajas mentales se sigan extendiendo y sigan contaminando las consciencias de los inadvertidos. Aquí cualquiera abre un blog, cualquier experto en las pseudociencias de la modernidad, cualquier educador, psicólogo, periodista, politólogo, o simplemente cualquier NINI (niñato que ni estudia ni trabaja) se dedica a escribir y a opinar de lo que sea y se queda tan ancho, para tormento de las gentes de sano juicio y desquiciamiento de sus desdichados e infelices seguidores, que se cuentan por miles.

¿Pero cómo es eso de que “educar es cosa de todos”? Menudo disparate.

La educación, no sólo de los niños sino de cualquiera, es responsabilidad única y exclusiva de los sabios, para que las sociedades no degeneren en aquello que ha degenerado la patética y paupérrima –espiritual, moral, intelectual y culturalmente hablando- sociedad occidental. La perentoria pregunta a responder aquí es, ¿qué se entiende por un “sabio”? Como hacemos siempre, vamos a responder a esta pregunta desde una doble vertiente: desde la perspectiva del infrahumano hombre occidental moderno, y desde la perspectiva de los verdaderos hombres, esto es, aquellos adscritos al Islam o, en su defecto, a cualquier espíritu tradicional.

¿Qué es ser sabio? ¿Quiénes son los sabios?

Según la cosmovisión atea, hedonista e intrascendente del devaluado hombre occidental los sabios son aquellos que atesoran conocimientos académicos, reglados y normalizados según los convencionalismos de la modernidad; esto es, los sabios del mundo moderno son aquellos que atesoran datos, los que sean. Estos sabios de la modernidad son los expertos que vemos proliferar en todas partes, en el internet, en los papers, en las mesas de debate de la TV, en los ambientes culturales y en las factorías de ideas mediáticas que merecen la pena ser esparcidas como TEDx, un “think tank” del estado profundo (el deep state) dedicado a remover y a esparcir las doctrinas contaminantes del marxismo cultural (feminismo, género, relativismo moral, igualitarismo, transgenerismo, homosexualismo, hedonismo y ateísmo).

El resultado de la acción impune y continuada de estos sabios de la modernidad, de estos auténticos destructores de consciencias, lo vemos reflejado en las sociedades occidentales tras varias décadas de inmisericordes estragos democráticos: unas sociedades derruidas donde lo que prima ante todo es la búsqueda del placer, de cualquier placer que nos haga sentir que estamos vivos y que aún tenemos pasión por llevar una existencia feliz y productiva con vistas a tapar el sinsentido de haber nacido sólo para comer, crecer, disfrutar, viajar, follar, envejecer y morir. Un denominador común a todos estos expertos en felicidad mundana y en vivir apasionadamente es su ateísmo, es decir, su creencia en la superstición de que el hombre viene por azar evolutivo del mono, y este a su vez de unas amebas oceánicas, de modo que la vida tiene el único propósito de ser feliz y disfrutar lo que se pueda antes de que el vigor vital se pierda y nos arrumben en alguna residencia de desechos humanos para acabarnos de pudrir.

Al ser maleducado el hombre occidental moderno por estos sabios ateos, se le niega así al ser humano su facultad por la innata búsqueda de la trascendencia y del descubrimiento de las imperecederas luces que en los corazones moran, esperando a ser descubiertas y desplegadas en la vida post-morten, la auténtica vida, pues esta vida de la materialidad física no es más que un campo de pruebas diseñado por el Creador con vistas a la vida verdadera que tras la muerte se abrirá a las consciencias, en la cual cada cual se unirá a su igual, en las luces o en las sombras.

¿Por qué no se les dice a los niños estas cosas en los colegios? Porque se trata que de mayores sean unos ignorantes, unos ateos y unos contumaces hedonistas con vistas a la configuración de sociedades enfermizas y carentes de toda virtud para su fácil manejo por parte del deep state, la casta parasitaria.

Ahora, si Dios quiere, explicaremos qué es un sabio según la tradición de los verdaderos hombres, a saber: los musulmanes o aquellos adscritos a algún espíritu tradicional.

educar1.jpg

Los sabios, según las gentes de sanas entendederas, son aquellos que se han establecido en su auténtica realidad, no nacida y no muerta, luminosa y eterna, que al velo de lo creado subyace. Los sabios son los que han trascendido el mundo de la materialidad física y se han asentado en las luces que todo lo alumbran.

Evidentemente, los que llegan a ese conocimiento de sí mismos son muy pocos, por lo que para educar correctamente basta con alguien que está en la búsqueda de Dios, o sea, de su sí mismo desvelado, aunque aún no haya completado su extinción en las luces del Amigo Íntimo. En el mundo civilizado, esto es, el mundo islámico, esta premisa se cumple y el principio de autoridad de los sabios es respetado por lo que se propicia así el florecimiento de sociedades sanas donde la tendencia al mal está controlada por medio de la sana educación en las nobles virtudes trascendentes como el amor desinteresado, la generosidad, el silencio, el pudor, el sexo sólo dentro del sagrado vínculo del matrimonio, la frugalidad en todo ámbito existencial, la prohibición del adoctrinamiento homosexual, el recuerdo de Dios y de la Otra Vida, la humildad, etc.

Por eso en las sociedades musulmanas los estragos que han destruido a occidente no han hecho acto de presencia, ni se les espera. Gracias a Dios.

Occidente sólo tiene una alternativa para revertir la actual deriva educativa y fomentar así nuevamente la proliferación de seres humanos en detrimento de los transgéneros, y es regresar a una cosmovisión trascendente (islámica) de la vida y expulsar a los docentes ateos de los centros de enseñanza; y es que a ver si se enteran ya de una vez los expertos que educar no es sólo comunicar datos, sino fundamentalmente transmitir certezas, convicciones internas. No queremos que los ateos infecten a nuestros hijos con su hedonismo existencial y su relativismo moral. Próximamente se abrirán colonias humanas en marte, donde habrá una gran demanda de educadores ateos, ojalá se marchen todos allí en el próximo viaje espacial y nos dejen aquí solos en la tierra, en el único plano existencial viable habilitado por el Creador, para poder reconstruir la humanidad perdida. Y ojalá todos esos expertos docentes perezcan en el próximo cataclismo marciano.

La educación no es cosa de todos, y mucho menos de los padres actuales, los cuales han recibido la misma nefasta educación democrática que sus hijos, de modo que lo único que pueden hacer es maleducarlos e ir a protestar, a faltarles el respeto -o incluso a pegar- a los profesores en los colegios cuando los suspenden o regañan.

Eduquen a sus hijos conforme a principios islámicos, trascendentes. Se lo agradecerán el día de mañana. Lean el Corán, estúdienlo, maduren el conocimiento sagrado a nivel del corazón, enseñen con el ejemplo, huyan y emigren a cualquier país musulmán… pongan a sus hijos a salvo de la barbarie de occidente.

despojos logo1.png

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s