Un canto al amigo en busca de consuelo.

60 cantos de Milarepa (n.14)
Adaptado al español por despojosdeoccidente.org

Un día Milarepa estaba sentado en meditación cuando apareció un ciervo asustado perseguido por un perro. Por el influjo de su amorosa benevolencia, tanto el ciervo como el perro se recostaron a su lado, mientras él les hablaba acerca de la verdad sagrada (Dharma). En seguida llegó el cazador dueño del perro, Chirawa Gwunbo Dorje, y al ver a Milarepa se enfureció por haber éste amansado a los animales, y le disparó una flecha, pero falló. Entonces Milarepa comenzó a cantarle una coplilla acerca de la verdad sagrada (Dharma), y el corazón del cazador se ablandó. El cazador comprobó que Milarepa llevaba una vida austera de privación, y surgió una gran fe en su corazón. Después de haberlo hablado con su familia, el cazador decidió que emprendería la búsqueda espiritual. Sin embargo, Milarepa le advirtió que esa idea meritoria podría en el futuro tornarse y desaparecer, y entonces le cantó esta copla:

¡Escucha, escucha, oh cazador!
Aunque el trueno retumbe,
Su estruendo no es más que un eco vacío.
Aunque el arcoíris posee ricos y vivos colores,
Pronto se desvanecerá.
Los placeres de este mundo
Son como las imágenes que aparecen en los sueños,
Uno disfruta con ellos
Pero son la fuente de todo mal.
Aunque todo aquello que vemos
Parece que va a perdurar para siempre,
Pronto quedará desecho y se extinguirá.

Lo que ayer nos parecía bastante, incluso mucho,
Hoy ya no está y nada de aquello queda;
El año pasado gozábamos de buena salud,
Pero el próximo año podemos morir.
La rica comida rápido se echa a perder y se pudre.
El querido amigo mañana es tu enemigo.

Las palabras graves y los requerimientos (espirituales)
Precisan de un fuerte anhelo, de humildad y de gratitud.
Tus transgresiones sólo te dañan a ti mismo.
De entre una congregación de cien cabezas,
Tu propia cabeza es la que más valoras.
Tienes diez dedos, y si te cortas uno
Lloras de dolor.
De entre todas las cosas que valoras,
Lo que más valoras es a ti mismo.

Ha llegado la hora de que te ocupes de ti,
Y a ti mismo te ayudes.
La vida pasa rápido, y la muerte acechante
Pronto llamará a tu puerta.
Por lo tanto es de tontos posponer
La verdadera devoción y búsqueda espiritual.

¿Qué otra cosa pueden hacer
Nuestros queridos familiares y allegados
Que arrojarnos a las lanzas de los apegos mundanos?
Para luchar en pos de tu verdadera felicidad,
De aquí en adelante,
Es necesario que comiences ahora a buscarla.
Ha llegado el momento de que confíes en un maestro.
Ha llegado el momento de que practiques
Las sagradas enseñanzas (el Dharma).

Comentario:

Tremendas palabras del maestro Milarepa, que desde su habitáculo resplandeciente en la esfera de la verdad primera y última, nos recuerda la importancia de buscar y practicar las enseñanzas sagradas en pos del desvelamiento de las luces que los egos constriñen, antes de que la muerte se cierna y lo igual se una a lo igual, en las luces o en las sombras.

¿Acaso no ha llegado ya la hora de decrecer como persona y ponernos manos a la obra para que aquello que está más allá del crecimiento y del decrecimiento, nuestra verdadera esencia no nacida y no muerta, se manifieste?

¿Acaso no ha llegado ya la hora de aprovechar esta vida que dura como la vida de las mariposas, no para darnos gusto, sino con vistas a la vida eterna en las imperecederas luces que tras la caída del velo de la contingencia se abren a la consciencia?

Cada cual se unirá aquello en lo que se prodigó en vida, ya sea en las luces o en las sombras. ¿Quién entiende y atiende hoy las palabras de los sabios antiguos, las sabias palabras de los leones entre los hombres?

Por desgracia, cuando los sabios del mundo moderno, los expertos en coaching emocional y en vivir feliz y apasionadamente, leen las palabras de los verdaderos hombres, entienden justo lo contrario a lo que hay que entender, perdiéndose así a ellos mismos y perdiendo a sus insensatos seguidores.

Lo que los maestros nos dicen es que el tiempo apremia y la vida es breve, lo cual no significa que haya que aprovechar el momento para crecer como persona y fluir con la vida, sino lo contrario: hay que decrecer como persona y no fluir con nada, sino morir a la ilusión que los egos proyectan (la persona) para que la vida y la dicha verdadera de ser lo que somos tras la apariencia se abra a la consciencia.

Hay que morir al apego hacia el mundo y a cuanto contiene, no hay más remedio que hacerlo para vivir en la realidad de lo que somos y no en la impostura fabricada de las distintas personalidades con las que nos empeñamos en revestirnos.

Es una desgracia el terrible daño que los psicólogos y educadores expertos en ser felices y sacarle provecho a la vida le están haciendo a la gente. Sólo aquellas personas que tienen el corazón roto tras quedar estampado una y mil veces en el muro de los engañosos asuntos mundanos, de modo que el corazón ya no retiene nada y no se apega a nada de este efímero e inconsistente mundo de barro y polvo, sólo ellos están capacitados para enseñar y educar a la gente en qué es la vida y qué propósito tiene. Los demás, hasta que no asesinen a su ego, a su personaje, a su persona, más les valdría callarse, pues se nos pedirá cuenta tanto de nuestro desvío como del desvío que propiciemos en los otros.

La vida sólo tiene un único propósito.

La vida sólo tiene un único propósito, que no es otro que sembrar las semillas de la consciencia eterna y luminosa, omniabarcadora y omnipenetrante, que todo lo sustenta y que todo lo alumbra, con vistas a establecernos en ella, tras la muerte de esta ficción de vida y de todos sus disfrutes y placeres, tan inconsistentes como vanos, vacíos e insustanciales.

Para eso se nos depositó en la vida (no, no venimos del mono), y no para vivirla a tope, disfrutar, triunfar, follar, sacarle provecho y crecer como personas.

Expertos en felicidad mundana, cierren sus sucias bocas. Y sigan acrecentando sus personajes hasta que revienten y fenezcan. O mejor, vayan a donde está Greta, la activista del clima, y ayúdenla a revertir esa hecatombe de la que tanto habla para no dejar de recalentarnos la cabeza con sus chuminadas e idioteces de niña transgénero mal criada. Esa sí es una noble causa a vuestra justa medida, expertos del mundo moderno.

persona2

¿Acaso no ha llegado ya la hora de decrecer como persona y dejar de hacer el tonto?

Un comentario sobre “Un canto al amigo en busca de consuelo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s