¿Acaso no puedes verlo?

Las puertas del cielo siempre están abiertas,
¿Acaso no puedes verlo?
La misericordia divina quedó desbordada,
¿Acaso no puedes verlo?
Descendió la luz y la guía hacia el establecimiento de la balanza,
¿Acaso no puedes verlo?
Los disfraces de la impostura egocéntrica quedaros desechos,
¿Acaso no puedes verlo?
Se anegaron los corazones con los destellos
De su verdad oculta desvelada,
¿Acaso no puedes verlo?
Más allá de esto o aquello reposan los hombres verdaderos,
¿Acaso no puedes verlo?
Sobre la cima de todos los horizontes
Tras quedar la contingencia desmontada,
¿Acaso no puedes verlo?
Allí rezuman de amor sus copas,
¿Acaso no puedes verlo?
Mientras se solazan al abrigo y al calor
De la alcoba de su amada.
¿Por qué no puedes verlo?

Fátima al-Iskandari (año -9- tras el establecimiento de la quibla)

mujer ofrenda

Una mujer haciendo una ofrenda al principio inmanifiesto, no nacido y no muerto, vertebrador y cohesionador de la existencia; y que es lo que somos en la realidad innata de nuestra esencia incontaminada más allá del velo tendido de la apariencia.

Dedicado a Ella.

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