Civilización frente a barbarie.

Civilización frente a barbarie. La civilización de las mujeres civilizadas, de descomunal belleza, que no se sienten humilladas por vestir dignamente sin enseñar carnaza, al contrario de lo que estila la indigente espiritual, incivilizada y bárbara mujer occidental, que considera el vestir pudorosamente como una intolerable forma de opresión heteropatriarcal. En occidente la mujer reclama su derecho a entetar las calles, si ese es su gusto, mientras que en oriente la mujer lo que reclama es ser el receptáculo del honor, de la pureza, de la vergüenza, del amor propio y del respeto.

Civilización frente a barbarie. La civilización de los hombres que no se sienten acomplejados de serlo, ni sienten que por haber nacido varón tienen una innata predisposición natural a someter y dañar a las mujeres, al contrario de lo que se estila en el incivilizado y bárbaro occidente, donde los hombres se avergüenzan de serlo y se feminizan, por ser la feminización de los hombres acorde al avance de los tiempos con vistas al establecimiento destrabado de sociedades democráticamente avanzadas e igualitarias, donde el carácter de ser macho ya quedó desfasado y enterrado por dos siglos de conquistas feministas y homosexuales.

Civilización frente a barbarie. La civilización de las prácticas sexuales conforme marca la tradición y el sentido común, esto es, dentro del marco sagrado del matrimonio, frente a las costumbres del degenerado hombre-simio occidental, para el cual el sexo descohibido sin compromiso de fidelidad y sin miramientos de género, número e identidad sexual, es uno de sus pasatiempos favoritos, derivando todo ello en su traumatización crónica, frustración e insatisfacción existencial perpetua, debido al oscurecimiento de las consciencias que, alejadas de aquello que comanda su fitrah (su natural esencia), devienen deformes e inhábiles para reflejar las luces imperecederas que se reflejan en las aguas de las consciencias de los hombres, tras devenir calmas.

Civilización frente a barbarie. La civilización de la sagrada maternidad y de la felicidad genuina que le reporta a la mujer civilizada vivir una buena, sana y plena vida rodeada de chiquillos y de un hombre como Dios manda, frente a la barbarie de la obsesión por no ser madre de la desquiciada mujer occidental, para la cual la maternidad no es una fuente de bendiciones, sino un obstáculo vital al disfrute de la vida y a la promoción laboral. Con tal de destrabar las trabas de quedarse preñadas, las mujeres de la incivilización occidental optan en su mayoría por asesinar a sus propios hijos en el interior de sus vientres, llamándole a eso “aborto” y “planificación familiar”, algo inaudito en el mundo civilizado, donde siempre es celebrada la buena nueva de la gestación de una nueva vida.

Civilización o barbarie, ustedes eligen de qué lado están. Nosotros estamos en guerra en contra de todo aquello que huela a democracia y modernidad, y estamos prestos y dispuestos a seguir escopeteándole a la incivilización occidental sus pestilentes excrecencias.

belle sari

Civilización o barbarie.

Comentarios

One comment on “Civilización frente a barbarie.”
  1. Correcto. Una visión acertada de la realidad de occidente.

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