Cuando los que aman se reúnen… y se unen.

Cuando los que aman se reúnen… y se unen.

-Mahmud Shabistari

(Adaptado al español por despojosdeoccidente)

 

Al descender a la Tierra,

Esa Belleza desconcertante se ocultó

En las formas aparentes de este decadente mundo.

 

El corazón del hombre que logra el justo equilibrio,

Y que toma consciencia de esa joya oculta,

Inmediatamente cae rendido y subyugado

Por el esplendor radiante de Su sin igual belleza.

 

A esa belleza se unen los enamorados,

Y de su matrimonio surgen los cantos de amor

De los poetas, las palabras de sabiduría,

La nobleza de acción, la pureza del espíritu

Y la Belleza, la Belleza, la Belleza.

 

Una vez consumada su unión,

El Gran Espíritu le concede al hombre la visión

De su gloria oculta.

COMENTARIO:

No hagan planes para el mañana; el mañana post-coronavírico es una ilusión que reposa inerme en la vastedad del vacío infinito que todo lo penetra. No piensen en el pasado; el pasado yace inerme en la vastedad del espacio, no nacido y no muerto, de la perfecta pureza -incontaminada y eterna. No es momento para autocríticas, ni para experimentar el dolor de ser conscientes de que nos han engañado, y de que hemos desperdiciado nuestra vida persiguiendo los efímeros e intrascendentes disfrutes mundanos.

Moren en el eterno presente, y lo demás déjenlo ir hacia el encuentro de su propia inexistencia. Morar en el eterno presente es sumergirse en las luces deslumbrantes y radiantemente esplendorosas y bellas, que en los corazones habitan. Enciendan la lámpara del corazón, remonten el vuelo desde lo creado hacia la Gran Luz que todo lo alumbra, que todo lo crea y recrea, de instante a instante. Sientan la paz de ser lo que somos –más allá de esta apariencia coronavírica-, sientan esa paz abrirse camino e inundar todo su ser… sientan el sosiego de haber regresado a casa, a su verdadera casa… y mueran felices.

Se han estrechado las vías hacia los efímeros disfrutes mundanos, y todo lo que le ha quedado al ganado humano es una burbuja en la que poder rumiar amargamente sus miserias. Todas esas distracciones excitantes se han esfumado y ya no volverán, pues la trama vírica seguirá su satánica maquinación con más fuerzas aún cuando se levante el toque de queda. Los horrores no han hecho más que comenzar. Está por venir la hambruna general, la vacunación forzosa, los linchamientos por un trozo de pan… y finalmente la purga definitiva de la gran guerra entre occidente y oriente.

Todos esos divertidos pasatiempos, todos esos empoderamientos feministas, todos esos enculamientos de los homosexuales orgullosos de serlo, todas esas compras compulsivas para olvidar y no ser conscientes del sinsentido de vivir para comer, follar y dormir… todas esas drogas y enajenantes fiestas… todo eso se ha ido por el desagüe del vacío existencial que el confinamiento le ha abierto al ganado humano. Ahora están deseando que el “bicho” muera para poder volver a sus desconscienciadas vidas de antes, con la lección bien aprendida. ¿Qué lección? El hombre moderno es ganado –sordo, mudo y ciego-, y no sacará ningún provecho espiritual de esta situación crítica, pues ese beneficio le está vedado a los ateos. Su única aspiración y esperanza es que esta pesadilla pase rápido para volver de nuevo a la fiesta del becerro.

Este mundo no fue creado en vano, como pasatiempo, sino que responde a una finalidad muy concreta. La Vía Revelada nos informa de ello:

(20) ¡Pero no! Amáis en demasía la vida efímera de este mundo, (21) y os desentendéis de Ajirah (La Otra Vida). (22) Ese Día habrá rostros luminosos, (23) absortos, contemplando a su Señor. (24) Y también habrá ese Día rostros ceñudos. (25) Presentirán que una gran aflicción está a punto de sobrevenirles. (26) Cuando les llegue a la clavícula (27) y alguien pregunte si hay algún chamán (28) y sienta que es el momento de la separación, (29) y la tela de la mortaja envuelva una pierna con la otra (30) –ese Día el rumbo será hacia tu Señor. (31) No tuvo certeza de la verdad ni hizo la salah. (32) Antes bien, renegó de ella y se desentendió. (33) Luego se fue a su gente pavoneándose. (34) ¡Ay de ti! ¡Ay! (35) ¡Ay de ti! ¡Ay! (36) ¿Cree acaso el hombre –insan–que se le dejará solo, sin exigirle ninguna responsabilidad por sus actos? (37) ¿Acaso no fue una gota de un agua fecundadora eyaculada, (38) y fue luego un coágulo suspendido que conformó según Su plan y completó, dándole su estructura simétrica, (39) e hizo que fuera varón o hembra? (40) ¿Acaso no es Ese capaz de dar la vida a los muertos?

Corán, Sura 75.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s