El origen de la belleza.

El origen de la belleza.

– Mahmud Shabistari.

(Adaptado al español por despojosdeoccidente)

 

¿De dónde procede el encanto de una cara bonita?

La belleza terrenal palidece ante la poderosa atracción

De la fuente, incontaminada y luminosa, de toda belleza.

Quizás la visión de este mundo

Sea como la visión en un espejo cubierto de polvo,

Que emborrona y distorsiona las verdaderas formas

En él proyectadas.

Quizás la belleza terrenal de un encantador rostro

Sea solo un tenue reflejo de la verdadera belleza,

Radiante y  eterna.

Puede que los sentimientos más profundos y genuinos

Que se instalan en el corazón

Procedan de esa maravillosa fascinación

Por la belleza verdadera,

Ante cuyo fulgor impetuoso todo languidece.

El hombre que comprende esto

Permanece inamovible, estable,

Ecuánime y sereno ante cualquier circunstancia mundana,

Al igual que las altas montañas.

El hombre que no comprende esto

Está expuesto al mal permanente

De los atractivos señuelos de la belleza terrenal,

Siempre efímera e inconsistente.

Comentario:

Este canto a la belleza no debe ser comentado, sino interiorizado. A estas alturas del deterioro humano, el que no ha despertado de la sugestión mundana, ya no lo hará. La debacle humana enfila ya sus últimas estribaciones, y sólo los hombres de Dios lograrán mantenerse heroicamente serenos, imperturbables y estables en medio del colapso y del horror desatado que se avecina. Las luces penetran intensamente en el corazón de los sabios en los momentos de máxima oscuridad; ellos, los hombres de Dios, están muertos en Ella –Layla–, su amada eterna, que los arrulla, los mece y los colma de bendiciones de instante a instante. ¿Qué es el tránsito para ellos, desde esta vida hacia la otra, sino una pura maravilla? En el gozo de la contemplación directa del Uno-Único están sólida y rocosamente asentados, como las firmes montañas.

Los demás –ateos y hedonistas–, con tal de vivir una semana más, un día más, una hora más, un minuto más, incurrirán en una desesperación enajenante que los llevará a devorar a sus propios hijos, vecinos, amigos, padres, madres y parientes.

No pierdan el tiempo, cultiven las luces y sean felices.

(1) ¡Juro por este territorio (2) –este territorio que se hará lícito para ti– (3) y por un padre y lo que ha engendrado! (4) Que hemos creado al hombre –insan– en penalidad. (5) ¿Acaso cree que nadie tendrá poder sobre él? (6) Dice: “He disipado riquezas interminables.” (7) ¿Acaso cree que nadie lo ha visto? (8) ¿Es que no le hemos dado dos ojos, (9) una lengua y dos labios, (10) y le hemos mostrado claramente los dos caminos? (11) Mas no se ha aventurado a afrontar el más difícil, el que asciende sobre la montaña. (12) ¿Y cómo sabrás cuál es ese camino que cuesta subir? (13) Es emancipar a un esclavo (14) o dar de comer en días de hambruna (15) a un pariente huérfano (16) o a un mendigo que no tiene otro sustento que el polvo. (17) Es el camino de los que creen, se aconsejan resistir y se aconsejan la misericordia. (18) Ésos son los afortunados. (19) Mas los que encubren la verdad de Nuestros signos, esa es la gente del infortunio. (20) Sobre ellos se cernirá un fuego que les encerrará como si fuera una bóveda.

Corán, Sura 90.

Comentarios

One comment on “El origen de la belleza.”
  1. dariobedoya dice:

    Dios te bendiga feliz viernes …

    Me gusta

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