Un poema de muerta a la sombra del recuerdo de quiénes fuimos, de quiénes somos y de quiénes seremos.

¿Por qué creer en lo mismo qué creen

Los que no creen en nada?

No éramos nada apreciable,

Y se mostraron los cielos y la tierra.

De nuevo, volveremos a ser nada apreciable,

En la antesala de la muerte y del amanecer

De la realidad eterna.

(c) despojosdeoccidente.

Los derechos están inrreservados, y además reposan, ingrávidos, en la tierra pura de la incomparable visión de la incomparable luz que todo lo alumbra y que todo lo penetra. Allí, los sabios se solazan entre alcoba y alcoba de las huríes del paraíso, de ojos tan profundos, relucientes y bellos como perlas ocultas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s