Un poema final de despedida.

Cuarenta y nueve años tratando de unir

Lo que nunca estuvo separado;

Ahora, al filo de este fecundo vacío que se abre, salto.

¡Maravilla!

-despojosdeoccidente

COMENTARIO:

Es un poema de muerte que hemos escrito para despedirnos de la irrealidad de lo que nunca fuimos y para celebrar la unión con lo que nunca dejamos de ser.

Estamos muy contentos porque parece que muy pronto seremos bendecidos con la muerte, si Dios quiere, y podremos festejar en los Jardines de las Delicias este fructífero tránsito que a modo de prueba es desplegado sobre el espejo-consciencia de los hombres.

“Seremos” se refiere al autor, y a nadie más, al cual le gusta utilizar este simpático recurso lingüístico para referirse a su propia persona en modo inclusivo, como metáfora de la irrealidad de la entidad “persona”, propia o ajena.

Con vista a las vistas de la esplendorosa visión de los esplendores desconfinados de Layla –la mujer primigenia, hemos tratado de vivir acordemente a cómo hay que vivir para que la muerte no sea muerte, sino vida. Conviene tener muy en cuenta estas cosas, estudiar la sabiduría de los sabios ancestrales y aplicar dicho conocimiento para que el corazón madure y lo anegue todo de sus luminarias imperecederas subyacentes.

En caso contrario, la vibración de la Trompeta del fin de las eras, o de los siglos, resonará en vano, y no podremos asentarnos afinadamente afinados en la vibración de la luminosidad de base que todo lo alumbra, o ilumina.

Para evitar la perdición y propiciar la salvación, o sea, la salvaguarda de la visión de los paradisiacos parajes de los elevados pabellones repletos de huríes y arroyos fluentes que aguardan a los veraces, es importante prepararse, espiritual y físicamente, para lo que se nos viene encima, pues la agenda covid  solo está comenzando. Y lo que se viene es, básicamente, la despoblación planetaria vía vacunas asesinas de ARNm, junto con la persecución y exterminio de los disidentes que pretendan seguir viviendo conforme a la fitrah –la naturaleza que nos es propia, esto es, como seres humanos, sin bozales, sin vacunas y sin sanas distancias.

iran1

Y ahora nos gustaría comentar esta preciosa imagen, que nos ha cautivado. Como se aprecia en la foto, el velo es un potente realzador de la belleza femenina, y esto se debe a que lo que se muestra es solo la carcasa desechable de las cosas, razón por la cual la mujer pudorosa vela, protege, potencia y realza su sacralidad interna, razón por la cual las musulmanas tienen profundidad de visión, anchura de corazón y amplitud de espíritu. Esta forma de proceder supone un ninguneo a las banalidades de la superficialidad exterior de las manifestaciones mundanas, o sea, relativas al mundo perecedero, de modo que lo interno se afianza, elevando así a la portadora del velo del pudor hacia la estación de la beatitud perpetua y de la indeclinable belleza, con el permiso de Allah.

En contraposición a esta visión trascendente de la vida y de la muerte, los que solo creen en sí mismos ahora están indefensos ante el ataque del gobierno terrorista de España, y de casi todos los países, todos ellos al servicio del deep state; y así vemos a las mujeres empoderadas, feministas y orgullosas de estar liberadas, sexual y moralmente hablando, portar en la cara un bozal degradante para la condición humana, que además sirve al fin de enfermarlas, y sin embargo no protestan por semejante humillación, protestando, en cambio, porque las mujeres civilizadas, o sea, las musulmanas, aún no hayan sido liberadas del Islam.

En este desorden de cosas cabe destacar que debido a que las patéticas mujeres occidentales desconocen el pudor, por carecer de fe en nada más que en sí mismas, piensan que a la vida se viene a disfrutar lo que se pueda, razón por la cual les gusta enseñar sus carnes descohibidamente (excepto la cara, por miedo al virus fantasma), como expresión de su derecho a auto-destruirse mediante el cultivo de lo meramente externo y la dejación de lo interno, ya que han sido adoctrinadas en que Dios no existe y en que Sus leyes son normas propias de personas poco evolucionadas que no han abierto sus mentes a las bondades del progreso hacia la cima de ninguna parte.

Es lo propio del fin de los tiempos el hecho de que ocurra esta anomalía que azota a la mujer occidental moderna, y que toda forma de desvirtud e insana forma de vida, sean la norma.

ella reza3

Todo el mérito le corresponde a Ella.

FIN.

Un comentario sobre “Un poema final de despedida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s