Todo fue siempre así, en la espaciosidad de la clara luz de la consciencia infinita.

Todos los fenómenos

Que preñan el espacio de la percepción

Han sido siempre así de evidentes,

Luminosamente claros y trasparentes.

Nada ni nadie puede ocultarlo.

-De la película “Zen, la vida de Dogen.”

COMENTARIO:

Como estamos viviendo el fin de los tiempos, manque le pese a los ateos integristas, a los ateos cristianos, a los ateos musulmanes, a los ateos budistas, etc, es urgente centrarse en lo que realmente importa y descentrase de aquello que no importa; siendo lo que importa, aquello que importa según la sana cosmovisión de los verdaderos hombres; y siendo lo que no importa, aquello que importa según la cosmovisión de la superstición ateísta, o sea, de los expertos del degenerado mundo moderno.

Todos los sabios ancestrales coinciden en señalar que la vida no es lo que parece ser, sino que es la realidad manifiesta de lo que es; siendo lo que es, la realidad de la luz que todo lo alumbra, que todo lo penetra y que todo lo vertebra, y siendo el resto de realidades solo conatos de realidad, esto es, imposturas, velos, como la impostura de la falsa pandemia, la cual no es más que la agenda satánica de despoblación poblacional del sobrante humano que no cabe, o no tiene cabida, en la nueva era transhumanista de IA (Inteligencia Artificial) y robots trabajadores.

A la misma vez, o a la vez, o mismamente, los sabios de los tres tiempos y las diez direcciones siempre tienen el mismo discurso acerca de la salvación del alma, que no del cuerpo, razón por la cual pretender salvar el cuerpo a costa del alma es de ser sumamente tonto, por lo que nadie que conserve medio gramo de cordura se vacunará, esto es, aceptará ser sellado por la bestia a cambio de prolongar el desasosiego existencial de no saber para qué se vive y para qué se muere, mediante la explayación en los edulcorantes paliativos y aliviadores de la frustración existencial, consistentes dichos paliativos en disfrutar de la vida todo lo que se pueda, de manera desconscienciada, aun a costa de morir envenenado por la sustancia inmunda que da acceso al pase covid y aun a costa de los fuegos perpetuos que se cernirán sobre la bestia y sus adoradores  -a los que atrajo a sí a través de toda forma de engaño- cuando el velo del mundo sea alzado, las luces sean acercadas a los justos y las tinieblas encimen a los que medraron en tinieblas durante el periplo de sus vidas.

Hoy ya todo vale, toda forma de vicio, distracción, obnubilamiento y envenenamiento de la psique vale, con tal de no reflexionar, con tal de no ser conscientes, al final de sus miserables vidas, de la perturbadora realidad de que se han dilapidado a sí mismos. Cualquier forma de enajenación mental veladora de lo que de verdad importa es permisible con tal de no contemplar el vacío existencial y su desasosiego acompañante, quedando así inhibidos los disparadores de la consciencia en aras de su liberación de las aparentes formas y de su inmersión en el vacío, que en realidad no está ni vacío ni muerto, como creen los ateos, sino lleno de luces, de beatitudes y de presencia. Por eso el patético hombre moderno siempre huye del silencio y gusta de medrar en el ruido y las perturbaciones mentales de todo tipo, porque el silencio y la calma mental de la toma de consciencia del vacío conllevan la muerte del “yo” y el nacimiento a la verdadera vida –esa vida que los kuffar (los velados por las proyecciones yoísticas) niegan. Pero cuando mueran les encimará esa Otra Vida, acordemente a sus inercias mundanales, o mundanas. ¿Qué otra cosa que oscuridad espera a los que carecieron de luces en vida y anduvieron a ciegas sobre la Torta Terráquea?

Qué duda cabe que para el degenerado hombre moderno es mucho mejor distraerse con las aberraciones mundanas del futbol, de los viajes por placer, de las compras superfluas, del sexo fuera del matrimonio, de la anomalía LGTBI, de las comilonas con los amigos, etc, antes que ponerse a reflexionar, en la soledad del eterno presente, acerca de quién es el que reflexiona; si es que de verdad es alguien o no; si hay ahí alguien que reflexiona o no; si la reflexión, el “yo” que reflexiona, lo reflexionado y el espacio donde todo “eso” ocurre son entes separados, autónomos… y cosas similares para reflexionar, tan del disgusto del patético hombre moderno y tan del gusto de los locos de Dios.

Al sustituir la sana cosmovisión (la cosmovisión trascendente) del mundo por la superstición ateísta, el hombre de hoy está indefenso y ya sentenciado por las acometidas del maligno, cuya única meta es la destrucción del ser humano, pues en aras de perpetuarse en los placeres materialísticos los hombres harán cualquier cosa que la bestia les diga para mantenerse vivos, que no humanos. Y esta es la razón por la que todos llevan el bozal y se están vacunando en masa creyendo que… ¿qué? ¿Qué se volverá a lo de antes del bicho? ¿Al vicio desconfinado? ¡Gilipollas! Os vais a tener que poner cada 6 meses sus inyecciones, si es que no queréis morir de hambre.

sistema de la b1

Al sistema le sobran 7 mil millones de personas. A cambio de poder seguir disfrutando de la vida un poco más, gracias al pasaporte covid, van a ser eliminados todos esos kuffar (obnubilados), siendo los sobrevivientes transhumanizados. Los negacionistas serán aislados de la sociedad por el bien común, siendo condenados a muerte cuando el anticristo se manifieste.

No pasará lo mismo, empero, o pero, con los hombres de Dios, para los cuales todo brilla por la realidad de su esencia, no teniendo necesidad alguna de perpetuarse en la impostura de las causas intermedias que configuran el mundo perecedero de las luces petrificadas, o sea, del mundo aparente y perecedero que parece real, pero que no lo es. El mundo del ego y sus proyecciones fantasmagóricas.

Para entender mejor esto, reflexionemos al estilo de los verdaderos hombres acerca del alma humana.

Entendemos por “alma” el soplo vital desprendido del soplo vital de Layla –la mujer primigenia, soplado en el receptáculo de los cuerpos perecederos con vistas, o en pos, o en aras, a desentramar la trama de lo condicionado hasta quedar desenredada y reabsorbida en la claridad de la luz de la consciencia que comprende que todo lo que no es Ella, ya está muerto, por carecer lo que no es Ella de realidad real, pues solo realidades aparentes metavérsicas son. Por eso el poema que estamos comentando dice que “nada ni nadie puede ocultarlo”. Lo que no es, solo es a ojos de los velados. El que tenga entendimiento, entienda. Y el que no lo entienda, que se vacune.

Así pues es urgente, perentorio, no ceder a los terroristas del gobierno, a saber, no vacunarse, o sea, negarse a ser sellados por la bestia para no participar así de la fatídica estafa pandémica, y para no pasar a formar parte, en suma, del gran engaño del fin de los siglos, consistente en que la humanidad va a ser diezmada y deshumanizada para dar nacimiento al reinado de tinieblas del anticristo.

Los hombres de Dios van a ser eliminados, uno a uno, y cuando el último de ellos caiga entonces habrá llegado la hora de la rendición de cuentas.

Este mundo solo se sostiene ya por un hilo, el hilo de la misericordia divina que cohabita los corazones de los amigos de Allah, con vistas a que las almas que se tengan que salvar, sean salvas, siendo el resto arrojadas, a la final trompeta, a los fuegos perpetuos de la condenación eterna que es el fuego del alejamiento de Dios, consumado tras la muerte definitiva del alma que devino olvidadiza y quedó así velada tras la muerte del cuerpo, incapaz de reconocer y de unirse a los fulgores de las primordiales luces.

Que redunde en un beneficio para todos los seres sintientes, o no.

FIN.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s