Prohibido odiar.

Nos negamos a odiar a los rusos, y sobre todo a las rusas.

Uzman García para despojosdeoccidente.org

Nos negamos a odiar a los rusos, tal y como la deleznable propaganda occidental preconiza que el ganado humano haga, al igual que preconizó el odio hacia los anti-vacunas y anti-restricciones inhumanas a causa de la falsa pandemia de covid-19, la cual nunca existió y fue solo la excusa para envenenar a la gente, ya que un planeta tan superpoblado de hombres-simios que aspiran a trabajar poco y disfrutar mucho, es insostenible, según expertos del degenerado mundo moderno.

Ahora, en esta actualización ruso-ucraniana del metaverso hacia la cumplimentación de la agenda 2030 de la ONU por un mundo despoblado y sostenible, o sea, que se sostenga, después de matar al sobrante humano a base de vacunas y de los horrores de la guerra nuclear que se avecina, ahora, decimos, los negacionistas somos los que no odiamos a los rusos y nos negamos a creer que esta guerra y sus estragos colaterales mundiales es por culpa del demonio Putin.

Odiar a los rusos está fuera de lugar, y más fuera de lugar todavía es odiar a las rusas, esto es, a sus preciosas mujeres, cuya perturbadora belleza no deja de perturbarnos cada vez que las contemplamos admirados, despertando en nos, o en nosotros, un irrefrenable amor hacia ellas, aunque sea a través, o por medio, de las frías planicies de la estepa del internet.

Esta guerra se podría haber evitado muy fácilmente, a saber, mediante la neutralidad de Ucrania en lo que concierne a los bloques hegemónicos del poder mundial, oscilante entre occidente (USA-EUROPA-Más ALIADOS) y oriente (RUSIA-CHINA- Más ALIADOS). Empero, debe haber guerra porque el objetivo es quebrar la economía mundial y provocar un holocausto nuclear en consonancia con el gran reinicio transhumanista de la agenda 2030, tras el cual los robots y la IA (Inteligencia Artificial) se encargarán de ejecutar todos los trabajos que ahora ejecutan los humanos devenidos en meros hombres simiescos, o sea, ateos, mientras que los supervivientes vivirán onlinemente, es decir, que vivirán enclaustrados en casa y conectados al metaverso a través de la interfaz neuronal de la bestia, la cual proyectará en la mente de los meta-ciudadanos los mundos en los que se explayarán a placer, sin tener que preocuparse de nada más que de tomar la medicación cuando toque, para ir purgando y eliminando a aquellos que sobrepasen la cuarentena de edad.

Esta guerra podría acabar inmediatamente si el payaso Zelensky capitula y Rusia toma el control total del territorio, de modo que la organización terrorista OTAN no asoma más el hocico por esa franja vital de la frontera rusa. Sin embargo, Zelensky solo recibe órdenes de occidente y no tiene iniciativa propia, y si la tuviera y capitulara, lo matarían, a él y a toda su familia. Roma no paga traidores.

La guerra, pues, debe continuar hasta desembocar en un holocausto nuclear, tal y como está planificado por la casta parasitaria (deep state).

Es un juego macabro que todo el mundo se verá obligado a jugar, excepto los hombres de Dios, para los cuales los velos no brillan por la impostura de sus configuraciones formales, sino por la luz de la verdad que todo lo alumbra, o ilumina. El resto, a saber, los que se creen sus propios personajes y viven esclavizados a ellos y de espaldas a Dios, están condenados al metaverso de los horrores propios del fin de los tiempos.

La devastación será total y absoluta, y en el camino que lleva a la zozobra plena el ganado humano aceptará cualquier cosa que los terroristas del gobierno propongan para salir adelante y volver a la normalidad de los disfrutes despendolados, aunque ese salir adelante implique la inmovilidad, el fin del dinero cash, la ID biométrica universal, los pasaportes vacunales, la renta básica de supervivencia a cambio de obediencia a la bestia, la deshumanización, el control permanente y el monitoreo e inducción en la mente de los transhumanos de lo que deben hacer, sentir y pensar.

Empero, habrá un remanente que resistirá y se mantendrá humano hasta el final; algunos dicen que serán 144.000 escogidos.

FIN.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s