Vislumbres de la Belleza

ACERCA DEL AUTOR: Uzman Javier García, Sevilla (1971). Es informático e investigador de las distintas tradiciones espirituales. Tomó refugio en las tres joyas (Buda, Dharma y Sangha) de la tradición kagyu del budismo tibetano con la maestra española Lama Tashi Lhamo, a la que considera su guía raíz. Prosiguiendo en su búsqueda espiritual, posteriormente se adhirió a la tradición islámica, tras la declaración formal del testimonio de que no hay trascendencia más que en Allah, y Muhammad es su mensajero (la ilaha illa Allah, Muhammad rasul ul-llah). Ha viajado varias veces a Marruecos, donde pudo convivir, aprender y beneficiarse del influjo (báraka) de maestros y discípulos del sufismo islámico, en concreto de la táriqa del Shaij al-‘Alawi. Actualmente es el admin de la página web de Abu Bakar Gallego (sondas.blog), y aparte de eso, se dedica a no dedicarse a nada.

NOTA ACLARATORIA: Estos poemas y escritos son cantos a la realidad última que subyace al velo de lo creado, y su finalidad es vehicular el conocimiento que de ello pueda tener el autor con vista a que prenda en aquellas personas a las que les resuene como siendo algo auténtico. Es un libro para buscadores de la verdad que intuyen que lo que aquí se expresa les puede resultar de provecho en su camino de vuelta al origen, tras el extravío de la consciencia obnubilada con las sombras que los impostados e impostores egos proyectan. El orden de aparición, de los poemas y de la prosa, no tiene ni orden ni concierto, en aras de propiciar un desconcertante desconcierto propiciatorio en las mentes propiciamente predispuestas al despuntar de la verdad desvelada, tras los velos de esta desconcertante apariencia. Valga la redundancia, o no valga.

© Los derechos no tienen el derecho a estar ni protegidos ni desprotegidos, sino todo lo contrario.

Todo el mérito le corresponde Layla, la mujer primigenia.

Si quiere una versión gratuita en formato PDF, contacte con el autor:

fjgserrano@gmail.com

portada vislumbres 2

DEDICATORIA

Estos poemas y escritos son para los amantes

Que en sus desgarros de amor

No aspiran a otra cosa que no sea Layla.

Haced uso de ellos como mejor os plazca

Y que el Dueño del camino nos enriquezca

Con una provisión sin fin.

Que la profusión de Sus luces magníficas

Nos alimente y nos sostenga

Cuando todo se derrumbe,

Y que tras el levantamiento del velo

Su amorosa presencia nos alumbre

Allí donde los luceros despuntan.

*

ÍNDICE

Prólogo

I En el laberinto de Su belleza

II A los locos del linaje

III Layla

IV Si alguien pregunta por mí

V Todo brilla

VI Unidos en el amor

VII Los vientos han cesado

VIII El rostro de Layla

IX La luz del descubrimiento

X ¡Ay Layla!

XI El nudo del tiempo

XII El círculo ha sido establecido

XIII Si quieres…

XIV Un comentario a “Lamma bada yatathanna”, de la tradición Árabe-Andalusí

XV Mis ojos son la tumba

XVI Afirmando y negando

XVII Mi ojo en Su ojo

XVIII Si los hombres supieran

XIX ¡Danzad!

XX Las sombras del destino: Historia de una caída y de un regreso de vuelta a casa

XXI ¡ Oh fulgor !

XXII ¡Oh mundo!

XXIII Entre el cielo y tierra

XXIV La mirada

XXV Un canto a Salma

XXVI Breve historia de un enamorado

XXVII Rasgaste el velo

XXVIII ¿Acaso no te basta con que Ella te ame?

XXIX Allí donde las luces despuntan

XXX Como nudos

XXXI En las tabernas del amor

XXXII Polvo disperso

XXXIII Tiempos despiadados

XXXIV La esclavitud tan sólo durará un poco más

XXXV Salma tiene un vedado

XXXVI Cuando los que aman se reúnen

XXXVII Que Salma me mate

XXXVIII Unión

XXXIX Los límites son Sus puertas

XL Mi mirada

XLI La forma de la tierra sí importa

XLII A los pies del maestro

XLIII Un canto a la muerte

XLIV Un canto a la vida

XLV Un canto al amor

XLVI Otro canto al amor

XLVII Ven…

XLVIII Llegó la hora de la verdad

XLIX Un canto al coronavirus

L Varios poemas de muerte

LI Un canto final de despedida

Epílogo

Como pueden ver en el índice, los números de página están desconcertantemente ausentes. Se trata de una ausencia indeliberadamente deliberada para desconcertar todo posible a los lectores, y que parezca que esto no tiene ni orden ni concierto. Los números romanos que encabezan las coplillas constituyen una afrenta a la modernidad, y por eso los hemos puesto. El éxito o el fracaso derivado de este concierto, es cierto que subyace soterrado y extinto debajo del impetuoso resplandor de las luces primigenias, incontenibles, magníficas, majestuosas y desconcertantemente hermosas y bellas.